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Calavera Humana

La cabeza ósea o esqueleto de la cabeza o calavera , es el conjunto de huesos que forman el esqueleto de la cabeza (cráneo y huesos de la cara); y rodean y protegen al encéfalo y los órganos de los sentidos, y contienen al aparato de la masticación. Normalmente se encuentran 28 huesos en el esqueleto de la cabeza, en donde sólo uno, la mandíbula, es móvil.

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La cabeza ósea o esqueleto de la cabeza o calavera , es el conjunto de huesos que forman el esqueleto de la cabeza (cráneo y huesos de la cara); y rodean y protegen al encéfalo y los órganos de los sentidos, y contienen al aparato de la masticación. Normalmente se encuentran 28 huesos en el esqueleto de la cabeza, en donde sólo uno, la mandíbula, es móvil.

Los huesos que la forman son:

Huesos del cráneo (neurocráneo) Frontal: Es un hueso único, mediano y simétrico que ocupa la parte más anterior del cráneo. Está situado por delante de los parietales, del etmoides y del esfenoides.

Temporal: Hueso par, situado en la parte lateral, media e inferior del cráneo, contiene el órgano vestibulococlear.

Hueso occipital: Hueso único, mediano y simétrico, que corresponde a la parte posteroinferior del cráneo.

Hueso parietal: Hueso par, situado por detrás del frontal, por encima del temporal y por delante del occipital.

Hueso etmoides: Hueso único, se halla situado por delante del esfenoides y por detrás de la escotadura etmoidal del hueso frontal. Contribuye a la formación de las cavidades orbitarias y nasales.

Hueso esfenoides: Hueso impar, mediano y simétrico, situado como una cuña en la base del cráneo, entre los huesos que lo rodean.

Huesos de la cara (viscerocráneo o esqueleto facial): Vómer, Unguis, Cornete nasal inferior, Maxilar superior, Maxilar inferior o mandíbula, Cigomático o malar, Palatino, Huesos propios de la nariz.

Huesos del oído medio Martillo, Yunque, Estribo.

A lo largo de toda la historia de la humanidad, las calaveras han ocupado un lugar fundamental en el imaginario de todas las colectividades. Sea cual sea la cultura a la que nos refiramos, históricamente, las calaveras estuvieron y están relacionadas con la muerte en algún sentido. Como un símbolo cultural, desde los antiguos rituales en las aldeas más primitivas a las diversas ramas del arte; desde el Hamlet de Shakespeare a las pinturas de Claesz u ocultas en las de Gilbert o el propio Dalí (entre otros tantos) al arte callejero de los graffitis anónimos o los tatuajes de nuestros días, los cráneos y las calaveras siempre estuvieron presentes.

Los antiguos piratas lo utilizaban para representar el peligro de muerte, junto con dos tibias cruzadas y sobre fondo negro, se consideraba la enseña de los piratas y bucaneros (aunque cada uno utilizaba su propia bandera, si bien es cierto que los esqueletos, huesos, etc. eran comunes en ellas); y hoy, seguramente si ves una señal de alerta que incluye un cráneo te alejaras de inmediato y no te atreverías a beber de una botella que tuviera este símbolo. ¿No es así? En realidad es algo muy simple y casi que instintivo: una calavera o un cráneo es el rostro de la muerte misma. Incluso si lo buscamos en el diccionario, lo encontramos como el grupo de huesos que forman la cabeza pero despojados de la piel y la carne. ¿Y qué es la vida sino la carne?

Un cráneo es pues una estructura que una vez albergó la vida pero más allá de todo lo que se pueda decir, el hecho de que se trata de algo bello así como su gran atractivo estético o visual es innegable. Nuestro cerebro así lo reconoce y basta con ver una mínima sección de un cráneo para reconocerlo como tal, como los restos de lo que alguna vez fue un rostro humano. Así que además de la muerte en sí, podríamos decir que también representa la condición mortal, frágil, efímera y finita del ser humano.

Justamente, hay quienes utilizan este símbolo para representar esa condición; a veces de forma exquisita e incluyendo frases como la del latín Memento mori, es decir como un recuerdo de la mortalidad. Un momento que, todos por igual, tarde o temprano atravesaremos y que es parte de la vida misma.

  • Serie Classic: 130x140x100 mm
  • Número de láminas: 4 en Serie Classic
  • Nivel de dificultad: 4